Misión y visión

Misión

La Iglesia Remanente Fiel es una Iglesia que:

  • Reconoce a Dios Trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo) como el centro de todo y el único que merece honra y gloria (Mateo 28:19, 2ª Corintios 13:14);
  • Enfatiza la enseñanza de la sana doctrina basada en la Biblia (2ª Timoteo 4:1-5, Hebreos 4.12);
  • Cultiva la oración y la comunión con Dios y con los hermanos (1ª Tesalonicenses 5:17, Mateo 22:37,39)
  • Evidencia la madurez espiritual y gratitud a Dios en que cada miembro voluntariamente y con gozo ejercita en los diferentes ministerios los donde que Dios le ha dado (Efesios 4:1-3).

Visión

La Iglesia Remanente Fiel anhela ser una Iglesia que es columna y baluarte de la verdad y en la que todos sus miembros son maduros espiritualmente. (Col 1:28, Ef 4:12-16, 1ª Tim 3:15 y 1ª Cor 12:1)

Definiciones

Iglesia: Conjunto de creyentes que se reúnen para adorar y alabar a Dios Trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo) (Lucas 4:8), para aprender la Biblia (2ª Tesalonicenses 2:15), para orar (Hechos12:5), para servir (Romanos 12:11) y para tener comunión los unos con los otros (Hechos 2:42) a fin de llevar a cabo la Gran Comisión (Mateo 28:19-20); cuyo mensaje es la Sana Doctrina y cuya práctica es el Amor.

La iglesia es un organismo (una entidad viviente) y no una organización. Sin embargo, usa la organización como un medio para ordenar y facilitar su desarrollo (1ª Pedro 2:4-5). Está llena del Espíritu Santo, reflejándolo por medio de su fruto (Efesios  5:18 y Gálatas 5:22-24). Crece, cambia y florece por designio divino (Hechos 2:47). Por lo tanto, si queremos que llegue a ser tan dinámica y saludable como Dios lo desea, debemos cuidarla y protegerla (Efesios 5:29).

Miembros Maduros Espiritualmente son aquellos que tienen las siguientes cualidades:

  • Que son capaces no sólo de recordar los conceptos Bíblico sino de expresarlos con sus propias palabras, de aplicarlos a su vida y de analizar y discernir la doctrina.
  • Que son capaces de pensar con su propio cerebro y no con el del pastor o líder y que desde esa base pueden analizar otras doctrinas que no son exactamente la nuestra y que pueden defender su fe.
  • Que son emocionalmente equilibrados; capaces de gozar el conocimiento de Dios en la experiencia intima y capaces de comunicarse con Dios por medio de la oración.
  • Que voluntariamente son capaces de darle prioridad al Señor en todos los actos de su vida, en amor y obediencia.