500 años de Reforma: Jacobo Arminio

Nació en Oudewater (Países Bajos) y se educó en varias universidades de su país así como en Suiza.  En Holanda fue pastor de una iglesia y luego profesor en Leyden hasta su muerte en 1609.  Un año antes de su muerte había suplicado a los Estados Holandeses que convocaran a un Concilio para calmar la controversia acerca de la predestinación, pero no alcanzó a verlo porque agotado y enfermo murió.  Sus seguidores publicaron sus ideas al respecto en la obra:   Protesta a los Estados Generales, donde pedían cambios al catecismo aceptado hasta entonces.  La resistencia a dichas ideas fue tan contundente que los arminianos tuvieron que exilarse.  Sin embargo entre los teólogos ingleses dichas ideas fueron aceptadas lo que hizo que el arminianismo se diseminara  posteriormente en la iglesia anglicana y en el metodismo.  Arminio escribió mucho durante su ministerio y sobre todo con carácter polémico.

Creencias teológicas de arminianismo

En lo personal, Arminio  aseguraba que Dios concede el perdón y la vida eterna a todos los que se arrepienten de sus pecados y creen  en Jesucristo.   Dios quiere que todos se salven y, sólo porque ha previsto desde la eternidad la creencia o increencia de los individuos, ha determinado desde la eternidad  el destino de cada uno.  Este punto es importante porque se ve una posición que ha sido aceptada entre muchos evangélicos, lo que ha hecho que en este punto las denominaciones marchen juntas todavía.  Hoy hay otros problemas que han distanciado a los grupos, pero no se ha debido a este punto que en realidad es difícil.

El arminianismo a diferencia del calvinismo es semipelagiano, igual que los católicos.  El calvinismo cree en la depravación total del hombre.  Por influencia de Teodoro Beza, Arminio dejó de ser calvinista.  Beza hablaba en términos supralapsarios.  En realidad Arminio se opuso a Calvino y a Beza ya que no aceptaba la posición supralapsaria (que Dios escogió para salvación a unos y para condenación a otros en un decreto anterior, al decreto de crear al hombre).  A esto hoy le llamamos ultracalvinismo.  En Leyden, cuando él llegó a ser profesor se encontró con F. Gomaro quien era ultracalvinista y comenzó otra polémica.  Calvino en realidad era sublapsario (esto significa que el decreto de condenación era posterior al decreto de la creación del hombre y a la caída del hombre en el pecado)  Eso hacía una gran diferencia con Beza (su yerno); pero Arminio atacó a las dos formas de ver esta situación.  Su manera de ver las cosas hizo que se opusiera también a lo que se llama el calvinismo rebajado o infralapsarianismo.

Para Arminio, Cristo es el fundamento de la elección de Dios y el destino de cada hombre depende de si  acepta a Cristo como su Salvador y se salva o lo rechaza y se condena.  La predestinación no es otra cosa que la presciencia de su aceptación al mensaje evangélico.  Arminio exalto el libre albedrío.  No es que fuera pelagiano pues, admitía la caída en el pecado y la incapacidad de la voluntad humana para hacer ninguna cosa buena.  Creía que había una gracia universal ofrecida a todos cuya eficacia dependía enteramente de la aceptación del libre albedrío por la cual el hombre puede resistir a esa gracia y no creer.  Como consecuencia el hombre puede creer o dejar de creer y perder la salvación (Así entendía 2  P. 1:10). Atacaba entonces la seguridad de la salvación.  Es por esto que cuando se discute este tema se dice que alguien es arminiano.  El arminianismo penetró como se ha dicho en muchas de las ramas protestantes por medio del metodismo con los grandes evangelistas Juan y Carlos Wesley.  Del metodismo pasó al pentecostalismo que nació en 1906.

 

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