500 años de Reforma: Martín Lutero

Aunque como se ha dicho, hubo otros personajes muy importantes en el Reforma Protestante, el más destacado es Lutero.  Su nacimiento fue en 1483.  Estudió en la Universidad de Erfurt donde obtuvo el título de Licenciado en leyes.  Entró al convento de los agustinianos con el mismo propósito de los que llegaban allí: salvar su alma.  Ardía con el deseo de alcanzar una vida santa.  Martín cumplía con puntualidad concienzuda las reglas de la orden.  Se mortificaba con disciplinas y vigilias.  Se arrastraba por los corredores del convento abatido y triste, pues había descubierto que el cambio de vestido no traía un cambio al corazón.

A los tres años de estar en el convento, el príncipe elector Federico de Sajonia extendió una invitación a Lutero para ir a la Universidad de Wittenberg para ser profesor.  Llegó allí a finales de 1508.  En 1511 Lutero fue enviado a Roma para arreglar unas diferencias que hubo en siete monasterios agustinos.  Cuando llegó a Roma a la llamada “Santa Sede” no le pareció nada de todo lo que se hacía en la iglesia, ya que el mismo clero romano estaban entregados a la inmoralidad  y a una vida de lujo que no reflejaba nada del cristianismo.  Regresó a Erfurt y luego volvió a Wittenberg donde siguió enseñando.  Martín se relacionó con personas con influencia política como Carlos V y el duque Federico de Sajonia como ya se ha mencionado.  El vicario general de los agustinianos, Staupitz y su compañero Spalatin influyeron mucho en él.  En Wittenberg él había enseñado la carta a los gálatas y romanos, así como los salmos.  Mucho de esto estaba en su mente cuando se desilusionó de aquella iglesia a la que tanto respetaba y en la cual había puesto su esperanza.  En 1512 recibió el título de Doctor en Teología.  Con la enseñanza en sus clases, especialmente con la carta a los romanos fue comprendiendo y adoptando la terminología que según él lo convirtió en un hombre nuevo.  Lo principal fue el tema de la justificación por la fe enseñada por Pablo.  Por medio de todo esto Lutero llegó a una nueva concepción de Cristo y de Dios.  Había llegado a amar al Redentor sufriente y al Dios revelado en el Calvario.  Estas concepciones de Lutero contenían ya la médula de su teología madura.

En ese tiempo salió Juan Tetzel uno de los principales y más famoso de los vendedores de indulgencias en la ICR (Iglesia Católica Romana).  Se conserva algo de lo que él predicaba: “Las indulgencias son los dones preciosos y más nobles de Dios.  Esta cruz (señalando una cruz roja que llevaba) tiene tanta eficacia como la misma cruz del calvario.  Venid, yo os venderé cartas, todas debidamente selladas, que perdonarán los pecados aún de los que tenéis intención de cometer…  No hay pecado demasiado grande que una indulgencia no pueda remitir”.  Lutero viendo todo eso, colocó en la puerta de la catedral de Witenberg un cartel impreso en latín conteniendo las famosas 95 tesis las cuales iban contra las indulgencias.  Entre ellas Lutero decía: “Es preferible entrar en el Reino de Dios por medio de mucha tribulación que tener una seguridad carnal”.

En 1518 invitaron a Lutero para tener una entrevista con el delegado papal Cayetano de Vío.  En ese año lo declararon hereje por lo que decía en sus 95 tesis.  En 1519 tuvo lugar una discusión en Leipzig.  Allí discutió con Juan Eck el tema de “la supremacía del papado”.  Aquí se dieron algunas frases que se volvieron célebres.  Eck le dijo: “Lutero, no ves que la mayoría está contra ti”, a lo que Lutero contestó: “El Señor y yo somos la mayoría”.  Y al citarle los escritos de los padres de la iglesia para comprobarle que estaba equivocado, el respondió que quería que lo convencieran con la Biblia.  Le dijo a Eck.  Tú vienes con lámparas y dejas a un lado el Sol que es la Palabra de Dios”.  El papa y otros condenaron a Lutero por la publicación de “La Reforma del Cristianismo”, libro que escribió además de: “Discurso a la nobleza alemana”; “La libertad cristiana”; “El cautiverio babilónico” (donde compara a Roma con Babilonia) y libros donde comenta los textos de la Palabra de Dios.  El papa publicó una bula contra Lutero condenándole y amenazándole con excomunión.  Al recibir la bula Lutero y unos compañeros estudiantes la quemaron y por carta Lutero contestó “Contra la bula del Anticristo”.  En 1521 invitaron a Lutero a comparecer ante la Dieta de Worms.  El propósito de esa Dieta era saber si los libros condenados a ser quemados eran todos de Lutero y si se retractaría de todo lo escrito en ellos.  El dijo en esa reunión que sí era el autor de todos y también aseguró que no se retractaba ni se retractaría de lo dicho.  Al final se le prohibió predicar y escribir esas doctrinas.  Lutero con sus compañeros salieron de Worms a Wittenberg, pero unos encapuchados amigos, sabiendo el peligro que corría por lo ocurrido en la reunión lo secuestraron y lo llevaron a la fortaleza de Watburg.  Allí fue ocultado por mucho tiempo y eso le dio oportunidad de traducir el N. T. al alemán.

Un día antes de su retorno a Wittenberg se hizo un tumulto en el cual unos estudiantes influenciados por algunos de los que apoyaban la reforma fueron a la iglesia parroquial, quebraron toda clase de imágenes y sacaron a la gente que hacía devociones privadas a la virgen María.  Lutero fue informado de esto y los reprendió diciendo que la lucha de esta clase no haría nada para vencer al Anticristo.  Los exhortó diciendo: “Orad, predicad, pero no luchéis”.  A estas alturas el papa León X que había tratado toda esta situación con Lutero murió y en su lugar quedó Adrián VI.  Este papa creía que sí era necesario hacer cambios en la ICR, pero consideraba el movimiento de Lutero como un castigo de Dios contra la ICR.

En esos días se dio lo que se llamó “La guerra campesina” que fue motivada porque los campesinos vivían miserablemente.  Lutero simpatizaba con ellos y quiso servir de mediador.  Sin embargo los campesinos abusaron y comenzaron a robar y asesinar y por eso Lutero estuvo de acuerdo con las autoridades a que los reprimieran.  La guerra terminó en una carnicería horrible.

Posteriormente Lutero se casó con Catalina de Bora.  Esto ocurría el 11 de junio de 1525 El año siguiente, el 25 de junio, Carlos V hizo llamar a Lutero a otra Dieta en Espira.  Carlos V anunciaba una persecución contra los adeptos a la Reforma lo cual no se llevó a cabo.  Anunciaron una Dieta para el año siguiente al no saber qué hacer.  El 21 de febrero de 1529 se hizo otra Dieta en Espira donde el rey y el papa acordaban la destrucción de los herejes, pero todo esto no se realizó.  Lo que al fin se determinó era que había libertad de pensamiento para los luteranos,   pero no para los católicos.  Aquí surgió la palabra protestante.  En 1534 Lutero publica una Biblia completa en alemán y un himnario con 23 himnos.  Entre estos himnos estaba “Castillo Fuerte es nuestro Dios”.  Confiando en su Redentor murió el 18 de febrero de 1546

La confesión de Augsburgo

Fue redactada por Felipe Melanchton y es la base doctrinal de los luteranos hasta la actualidad.  Melanchton la redactó trato de ser conciliador con la ICR, pero poniendo énfasis en los conceptos protestantes como la justificación por la fe.  Se rechazan la invocación a los santos, la misa, la negación de la copa a los laicos, los votos monásticos y los ayunos obligatorios.  Como en algunos aspectos Melanchton concedía cosas a la ICR los miembros del Concilio lo tuvieron que llamar al orden, pero la redacción hizo las diferencias con la ICR.  Esta confesión fue leída al emperador de Alemania en alemán e iba firmada por muchos nobles: Juan de Sajonia, Juan Federico de Sajonia, su heredero, Jorge de Bandeburgo-Ansbach, los duques Ernesto y Francisco Brunswick-Luneburg, Felipe de Hesse y Wolfgang de Anal y con la aprobación de varias ciudades.  Esto puso una serie de garantías para protestantes y católicos.

Contribución de Lutero

Lutero escribió muchos temas y comentarios bíblicos.  Pero lo principal fue la traducción de la Biblia al alemán.  Escribió sobre música introduciendo cánticos congregacionales.  Hizo de la predicación la cosa más importante de la iglesia.  Enseñaba que la Biblia era la única y final autoridad.  En cuanto al tema de la Salvación enseñaba la justificación por la fe.  La fe es confianza en la Persona de Cristo.  Decía que el hombre inconverso es libre, pero libre para pecar.  Creía en la consustanciación, o sea la idea de que Cristo está espiritualmente en los elementos de la Santa Cena.

Sus preguntas puede plantearlas en esta página llenando el formulario de preguntas de la Reforma.

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